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Efectos del Vulcanismo en la región Norte de San Cristóbal (Valle de Villa Altagracia, zona La Majagua)

Tabaré L. Mundaray y Báez
Ing. Geólogo (UNAM)

 

Santo Domingo, D.N., R. D.
Viernes, 17 /Nov/ 2006.-


Contenido

Parte I

Generalidades acerca del origen de los magmas y sus implicaciones en las rocas ígneas.

- Introducción
-Tipologías magmáticas
- Diferenciación magmática
- Diferenciación magmática sensu stricto

- Diferenciación magmática tipo cristalización fraccionada
- Serie de Cristalización de Bowen
- Asimilación magmática y reomorfismo o movilización
- Consolidación de los magmas
- Diagramas de variación
- Asociaciones o familia de rocas ígneas:
Provincia petrográfica

Parte I I

Geología de la región Norte de San Cristóbal

- Geomorfología de la región Norte de San Cristóbal (zona La Majagua)
- Particularidades geomórficas de la región
- Suelos
- Geología de la región Norte de San Cristóbal
- Consideraciones globales
- Consideraciones locales
- Consideraciones particulares
- Preámbulo
- Rocas intrusivas
- Granito calcoalcalino
- Granodiorita
-Tonalita
- Rocas extrusivas
- Basalto
- Andesita
- Rocas metamórficas
- Origen de los gneis
- Gneis de granito
- Gneis de granodiorita y tonalita
- Anfibolita de epidota
- Coladas lávicas de sílice
- Preámbulo

- Yacimiento de sílice
- Génesis del yacimiento de sílice
- Consideraciones finales
- Bibliografía

Generalidades acerca del origen de los magmas y sus implicaciones sobre las rocas ígneas


Se considera a los magmas como aquellas sustancias fundidas, calientes y viscosas que al salir a la superficie de la tierra se derraman y que al enfriarse forman una masa dura llamada roca. La palabra viene del griego y significa pasta que hace presión; algunas personas usan la palabra lava para referirse a lo mismo; ésta última viene del idioma latín y significa inundación.
Las personas que se inician en la ciencia de la geología, entienden que las rocas ígneas son aquellas que provienen de una sustancia fundida, caliente y viscosa que se engendra en el interior de la tierra y que al salir a la superficie, se solidifica formando rocas ígneas (del latín, ígnius que significa fuego); sin embargo, es bueno aclarar que no siempre esa sustancia fundida y caliente sale a la superficie y puede solidificarse o cristalizar en el interior y conformar otro tipo de rocas ígneas.
Cuando el magma sale a la superficie como un líquido suelen llamarle lava, aunque no necesariamente puede salir como tal; muchas veces sale en forma gas o una mezcla de líquido y gas y otras veces líquido, sólido y gas. Cuando el magma sale a la superficie de la tierra, no importa bajo que forma, al cristalizar o solidificarse conformará rocas ígneas la cual se denomina extrusivas o efusivas o volcánicas (vulcano dios del fuego). Cuando cristalizan o solidifican en el interior de la tierra, conformarán también rocas ígneas, pero se denominan intrusivas o plutónicas (plutón, dios de las profundidades, por ende de enfriamiento lento y asentamiento profundo.
Dependiendo de cómo sea la fase predominante de un magma (sea esta líquida, gaseosa o sólida), así será su compartimiento en la superficie y en el interior y consecuentemente, así serán sus productos finales, es decir, las rocas. Derrames tranquilos en la superficie de la tierra, indican que es un magma muy pobre en constituyentes volátiles o gaseosos; por el contrario, un magma rico en volátiles y sólidos al salir a la superficie por lo general implica erupciones violentas con estructuras expelentes en formas cónicas, donde salen primero a la superficie de manera violenta gases como vapor de agua, ácido clorhídrico, ácido fluorhídrico, ácido sulfúrico, sulfuros, hidrógeno, oxígeno entre otros y que se expanden por toda la superficie del respiradero.
Por lo general, éstos gases salen con partículas sólidas (piroclastos, partículas calientes; piros, fuego), a manera de explosiones violentas a través de los respiraderos volcánicos; esto es así, debido a que estas sustancias están sujetas a grandes presiones. Después que el magma se empobrece en volátiles, suelen salir a la superficie, derrames tranquilos que se expanden en la superficie y pueden alcanzar muchos Km. de extensión.

Muchas veces, los derrames pueden salir por fisuras (fracturas o fallas) y conformar áreas extensas y hasta mesetas con espesores de decenas y hasta centenas de metros.

Los productos o efectos volcánicos, constituyen las rocas ígneas extrusivas o volcánicas; éstas se caracterizan por poseer texturas, estructuras y composiciones mineralógicas específicas que reflejan el ambiente de formación y que difieren de aquellas que se formaron en las profundidades.

Después de comentar someramente estos aspectos todavía podríamos preguntarnos que cosas son los magmas. A nuestro juicio entendemos que los magmas constituyen un sistema multifacético o multicomponente, o policomponente, donde puede existir una, dos o las tres fases de la materia: líquido, sólido y gaseoso. La fase líquida, la componen todos los silicatos fundidos; la sólida, la componen un conjunto de cristales en suspensión (olivino, piroxenos, plagioclasas, etc.), y bajo ciertas condicionantes ambientales, puede encontrarse una fase gaseosa donde el constituyente más importante es el vapor de agua; para mayor información le sugerimos consultar el capítulo VII del libro Yacimientos Minerales del Ing. Leovigildo Cepeda Dávila, Facultad de Ingeniería, Universidad Nacional Autónoma de México (1975).

Tipologías magmáticas

Antes del año 1928, se pensaba que cada roca ígnea había sido el fruto de la cristalización de un magma inicial con una composición química particular y en general se creía que cada roca ígnea se formaba por un magma específico de composición mineralógica idéntica al de la roca ígnea final o lo que es lo mismo cada roca ígnea de una composición mineralógica dada, había sido formada por un magma de la misma composición, de manera que se contaban más de 150 magmas diferentes*. Después se creyó que existían solo dos tipos de magmas: el granito y el basáltico y que las rocas ígneas en general, se formaban por una mezcla de estos magmas.

A partir del año 1928 gracias a las investigaciones de N. L. Bowen: The Evolution of the Igneous Rock. Princeton Univ. Press; Priceton, N. J, la opinión general es que solo existe un solo tipo de magma: el basáltico original y todas las rocas ígneas provienen de dos procesos: la diferenciación magmática y la asimilación magmática.

*Leovigildo Cepeda Dávila (op.cit.)


Diferenciación magmática *

Es el conjunto de procesos mediante el cual un magma original, se separa en fracciones diferentes conformando rocas de distinta composición.
Se conocen dos tipos de diferenciación magmática: la sensu stricto y la cristalización fraccionada.
La primera es la separación de varias fases líquidas a partir del magma original y obviamente antes de la cristalización.
Y la segunda es la separación de varias fases sólidas a partir del magma original.

*op. cit.

Diferenciación magmática sensu stricto:

La temática sobre las soluciones fue investigada y discutida por Bowen en el 1928; quien a través de críticas planteó que las separaciones magmáticas respondían a un conjunto de procesos, para los cuales descartó la imposibilidad de algunos. A continuación solo mencionamos los principales: Miscibilidad limitada, gravedad, difusión y convección, transferencia gaseosa y transparencia acuosa.

Cristalización fraccionada

Nos comenta el Ing. Cepeda en la obra citada anteriormente que: ¨ciertos minerales de las rocas ígneas se encuentran normalmente asociados debido a que cristalizan casi a la misma temperatura, por ejemplo la ortoclasa con la oligoclasa, el olivino con la labradorita, la hornblenda con la andesina, etc. Por otro lado, algunos minerales raramente o nunca se encuentran juntos, como el cuarzo y anortita, la moscuvita y los piroxenos, el olivino y la ortoclasa, etc. Estas relaciones implican cristalización fraccionada, es decir separación de una o varias fases sólidas a partir del magma inicial”.

Serie de cristalización de Bowen

Mediante al proceso de cristalización fraccionada, un magma que empieza a enfriarse, los minerales más solubles y más pesados, son los que cristalizan primero; en general son los llamados accesorios como la magnetita, ilmenita, esfera, rutilo, etc.

Luego cristalizan los minerales ferromagnesianos y los ricos en calcio como el olivino, piroxenos y las plagioclasas, como la anortita, bitownita y labradorita; después los anfíboles, biotita, andesina, oligoclasa, albita, ortoclasa, moscuvita y cuarzo.


Cuando cristalizan los minerales ferromagnesianos y cálcicos en una masa ígnea, podemos percatarnos que el magma que queda, llamado residual, se hace cada vez más rico en sílice, álcalis y elementos ligeros. N. L. Bowen, observó que en la medida en que se produce la cristalización, existe una tendencia a mantener el equilibrio entre las fases líquida y sólida, de manera que al descender la temperatura, los primeros cristales reaccionan con el líquido residual y cambian de composición. Esta reacción puede ser progresiva, por ejemplo, las plagioclasas cálcicas paulatinamente se hacen más sódicas, de manera que se producen una serie de reacciones continuas. Bowen también se percató de que los minerales ferromagnesianos reaccionan con el líquido residual y se transforman en otros minerales de diferentes estructuras cristalinas y de distinta composición; por ejemplo, el olivino se transforma en piroxeno (hiperstena) o el piroxeno se transforma en anfibol (hornblenda). Estos cambios suelen ser bruscos y constituyen otra serie llamada de reacciones discontinuas. Estas dos series se conocen como serie de reacciones de Bowen. A continuación mostramos la citada serie.


Serie discontinua Serie continua


Anortita
Olivino


Piroxeno Bytownita

(Aumento Fe/ Mg)

Labradorita
Piroxeno

Andesina

Hornblenda
Oligoclasa

Biotita
Albita

Cuarzo

Feldespato potásico

Zeolita



Soluciones ricas en agua


Cuando la reacción de los cristales y el líquido residual llega a ser completa, los minerales de la roca final, precisamente no son los que se formaron primero, sino los opuestos o los últimos; esto es así, ya que los minerales que cristalizaron primero, se disolvieron o fueron absorbidos durante la reacción; sin embargo, no siempre es así, porque la reacción puede ser paralizada parcialmente o incompleta, ya sea por un enfriamiento rápido o repentino, o por presión filtrante, o por otras razones o causas; si esto acontece los primeros miembros de la serie de reacción, pueden persistir o permanecer como huellas o vestigios o relictos en el producto o roca final. Ejemplo, Feldespatos zonados o cristales ferromagnesianos envueltos en capas de otros minerales.


Asimilación magmática y reomorfismo o movilización

La asimilación es el proceso mediante el cual un magma incorpora hacia si, material con el que está en contacto; éste material puede ser roca encajonante; es decir, la roca con el que está en contacto; el magma también puede incorporarse o asimilarse xenolitos (xenos extraño y litos, roca), y otro magma de composición diferente.
Cuando al magma original, se le incorpora otro material, puede sufrir cambios en su composición original.
Dependiendo de la composición original del magma y de la composición de la roca encajonante, así será el magma final, en cuanto a su composición y de su evolución posterior de acuerdo a la serie de reacciónes de Bowen. Por ejemplo un magma basáltico disuelve con facilidad una roca de composición granítica y se origina un magma andesítico o dacítico; sin embargo un caso contrario no podría ocurrir, debido a que no puede disolver los minerales del basalto por estar sobresaturado con respecto a ellos.
Mediante al proceso de asimilación, se puede sugerir la génesis de diversas rocas ígneas como las dioritas, rocas feldespatóidicas, entre otras.

El reomorfismo o movilización, es el proceso que explica cuando una roca que originalmente era sólida se vuelve parcial o totalmente fluida o fundida; la fusión puede deberse a múltiples causas genéticas, cuya discusión no viene al caso. Lo importante es que la roca parcial o totalmente fundida, puede inyectarse en las rocas adyacentes a manera de un nuevo magma conocido como neomagma.
Los productos del reomorfismo se deben a: ultrametamorfismo, anatexis, fusión parcial. Ciertos investigadores como el Ing. Cepeda, plantean que el reomorfismo se produce cada vez que “una masa rocosa se ve sometida a condiciones excepcionales de presión y temperatura, durante los movimientos orogénicos” y que por ejemplo pueden dar lugar a: emplazamiento de granitos por diapirismo o paralavas, etc. Entendemos que las paralavas, son rocas sedimentarias fundidas que poseen un comportamiento parecido al de las lavas.

Consolidación de los magmas.

Diez años después de las investigaciones de N.L. Bowen, otro investigador P. Niggli (1938), escribió: “La loi des phases en minéralogís et petrographie”.
En este trabajo consideró que a la litósfera es posible aplicarle la regla de las fases. Niggli, diseñó varios diagramas para explicar las etapas sucesivas en la consolidación de los magmas en las rocas ígneas y en los yacimientos metalíferos relacionados con las citadas rocas.
A continuación citamos uno de los diagramas de Niggli (tomado del Ing. Cepeda), que explica la evolución de un sistema binario que se compone de un elemento refractario (R) que en este caso es un silicato y de un elemento volátil (V) que es vapor de agua.


A partir de este diagrama Niggli distingue cinco etapas en la génesis de los yacimientos magmáticos.
? Etapa Ortomagmática.
? Etapa Pegmatítica.
? Etapa Neumatolítica.
? Etapa Hidrotermal.
? Etapa Solfatárica.

Diagrama de variación

Los caracteres de un conjunto de rocas que presentan un origen común, pueden ser representados gráficamente a través de los denominados diagramas de variación.
En estos diagramas, se representan en el eje de las ordenadas, los porcentajes en peso de los óxidos y en el eje de las abscisas, los valores de la sílice. Al unir los puntos correspondientes a cada óxido, obtenemos una curva que muestra la variación de cada mineral con respecto a la sílice.
Los diagramas de variación son importantísimos debido a que a través de ellos, podemos determinar el tipo de proceso de diferenciación magmática que intervino en una localidad dada, con el análisis de los óxidos de una roca específica relacionada con otra. Por ejemplo, para la serie basalto-andesita-dacita-riolita, observamos que los óxidos de aluminio, hierro, calcio, magnesio, sodio y potasio, representantes de los minerales de la serie colocados en la ordenada y que a su vez relacionados con respecto a la sílice colocado en las abscisas, veremos que las curvas nos muestran gráficamente descensos del líquido residual lo que implica según N.L. Bowen, una fuerte indicación de que la diferenciación magmática, es esencialmente un proceso de cristalización fraccionada, por lo que cambian los líquidos de composición como respuesta a la separación continua de cristales en enfriamiento. A continuación, mostramos los gráficos de las figs. 5-12 y 5-13 de las págs. 230 y 231, del libro Petrología, del Dr. Walter T. Huang, primera edición, editorial UTEHA.



Asociaciones o familias de rocas ígneas


Provincia Petrográfica

Cuando estudiamos las rocas Ígneas (extrusivas o intrusitas) de muchas localidades, pero dentro de un área extensa en una misma región y determinamos que poseen el mismo origen magmático (o derivadas del mismo magma paterno) y además tienen aproximadamente la misma edad, se ha acordado mundialmente denominarle provincia petrográfica.
Las provincias, se caracterizan porque poseen peculiaridades mineralógicas y químicas que las separan de las rocas de otras provincias.
Las series de rocas ígneas pueden dividirse en cuatro grupos principales basándose en la relación de calcio a álcalis. Si esta relación la colocamos en un diagrama de variación, después de realizar un análisis químico a los miembros de una serie dada y encontramos que el porcentaje en peso de los óxidos de sodio y los de potasio, iguala al porcentaje de óxido de calcio y además el porcentaje en sílice exceda a 61, entonces se considera a la serie como cálcica; si el porcentaje de sílice, está dentro del rango 56 y 61, entonces se considera que la serie es calci-alcalina; si está en el rango 51 y 56, entonces es alcalina-cálcica y si es menor a 51 la serie se considera como alcalina.
Hace tiempo se reconoció que estas series eran típicas de regiones o ambientes tectónicos específicos, por ejemplo, las series cálcicas y calci-alcalinas, se localizan en fajas orogénicas, mientras que las series alcalinas-cálcica y alcalina, son particularmente abundantes en las áreas oceánicas y en las regiones continentales relativamente estables. Observaciones posteriores determinaron similitudes de estas series con los ambientes Atlántico, Pacífico y Mediterráneo. A causa de que las series cálcicas y calci-alcalinas predominan en la faja circumpacífica de montañas plegadas, se agruparon como tipo pacífica, así como las series alcalinas, son comunes dentro y en los alrededores del océano atlántico, se agrupan en el tipo atlántico. Los grupos citados, ocasionaron confusión, debido por ejemplo, a que el tipo atlántico está ampliamente distribuida en las islas volcánicas de la parte media del pacífico; sin embargo, la citada confusión quedó aclarada, cuando se consideró que el término atlántico quedaba restringido exclusivamente al predominio del potasio o del sodio para las series alcalinas, de manera que el tipo atlántico corresponde a aquellas series ricas en sodio y para las series ricas en potasio se restringió el tipo mediterráneo.


A continuación anexamos una sinopsis tentativa de la evolución magmática, extraída directamente del libro Petrología Ígnea y metamórfica, capítulo XV, Pag. 472 y 473, de Francis J. Turner y John Verhoogen, tercera edición, editorial Omega, Barcelona, España, 1978.




Geomorfología de la región Norte San Cristóbal (zona La Majagua)


La región norte de San Cristóbal ha sido descripta por el ilustre R. R. Blesch en su investigación: “Descripción de las Regiones, Subregiones y Zonas Geomórficas de La República Dominicana” del año 1967.
En el trabajo citado, este investigador inscribe la región en Valles Intramontañosos de la Cordillera Central (XII) y en la zona geomórfica valle de Villa Altagracia.
Blesch lo describe como: “el resultado de la erosión rápida de la granodiorita”…y dice que: “El suelo… es de origen aluvial (1) y, a una altura superior a la del aluvión, se encuentran algunas colinas bajas de granodiorita profundamente meteorizadas (2)”.


Particularidades geomórficas

En este inciso explicaremos de manera general los caracteres más globales de la región, desde el punto de vista geomórfico.
La región de estudio, ha sido el resultado de eventos tectónicos que originaron al valle de Villa Altagracia en una época postcretácica probablemente de edad paleocena-eocena, como resultado de la orogenia o revolución Laramide. Los levantamientos tectónicos en la región, originaron el Valle de Villa Altagracia; también fracturaron y fallaron las rocas preexistentes de origen básico y ultrabásico de la formación Siete Cabezas del cretácico superior, modelando las geoformas de la región.
Inmediatamente después ocurrieron las coladas ácidas relacionadas a una diferenciación magmática tipo cristalización fraccionada procedentes de una cámara o receptáculo magmático que expulsó corrientes de lavas de sílice que se depositaron por encima de las rocas básicas y ultrabásicas mencionadas. En la región pueden observarse contactos bien definidos entre ambas litologías, con la presencia de un metamorfismo de grado bajo. La cámara magmática originó cuerpos intrusivos de rocas ácidas y que en la región, están representadas por granitos calcoalcalinos, granodioritas y tonalitas que han sido cortadas por vetas de sílice, conservándose a veces solamente relitos de estas rocas muy meteorizadas que se combinan con las mencionadas vetas de cuarzo y que se nos presentan fracturadas por tectonismo.

Profundizamos nuestros estudios en la vertiente Oeste del valle de Villa Altagracia que limitan claramente las Lomas de La Majagua y Los Mogotes al Noroeste, con altitudes de 969 m.s.n.m. y 1,125 m.s.n.m. respectivamente.

En la parte central de la Loma Majagua, se atraviesa La Loma de La Cuchilla de El Limón que posee la forma de una “S” abierta, que se aloja en toda el área y va disminuyendo suavemente en altitud, hasta el propio valle de Villa Altagracia en el río Guananito, afluente del río Haina.

En el Este y Noreste, está limitada por el Valle de Villa Altagracia; en el Sur por los ríos Haina y Duey (afluente del Haina) y por La Loma Vieja que posee una altitud de 910 m. s. n. m.
Tres corrientes acuíferas atraviesan la región: los arroyos
La Majagua, Blanco y Come Perro, este último afluente de la Majagua y los dos primeros, afluentes del río Guananito. Los arroyos Patilla, La Cueva, Lago Grande y Cabuya, son de menos importancia en la región.

No somos coincidentes con R. R. Blesch, en el sentido de que éste plantea, que el valle ha sido el resultado de la erosión rápida de la granodiorita y que su suelo es de origen aluvial. Sostenemos que la erosión es un proceso geológico dinámico que se inició durante y después del levantamiento pero nunca este proceso dinámico originó al valle. Los productos de la erosión, es decir los sedimentos coluviales y aluviales, sólo se han depositado en una franja del valle para enriquecerlo como suelo, después de la intervención de los procesos biológicos que lo originaron; esto es así, debido a que para nosotros, el suelo no es solo una entidad exclusivamente geológica, sino que en su proceso de gestación, han intervenido en él, los procesos biológicos relacionados con el tiempo. Por otro lado, los sedimentos depositados en el costado Noreste y Este de la región, son de diferentes litologías, como los de origen: basálticos, graníticos, granodioríticos, metamórficos y de sílice, que descansan sobre una litología francamente básica o basáltica.


En el presente, la región, se encuentra en una etapa de juventud tardía o de madurez incipiente de acuerdo a la teoría geomórfica de Davis, pero también es bueno destacar que en el presente se manifiestan eventos tectónicos que se evidencian con anomalías sísmicas singulares que sugieren un proceso de levantamiento regional, lo que implica un rejuvenecimiento en la zona; independiente de esto, se localizó una falla en la zona estudiada y otras allende de la misma muy activas desde el punto de vista sísmico, por ejemplo la falla de Bonao que se aloja en la zona morfotectónica o región subtectónica Massif du Nord-Cordillera Central. El valle de Villa Altagracia que posee una extensión de 175 km2, está limitado por la Cordillera Central en el Oeste, donde se encuentra la región de estudio, mientras que al Este, limita con la sierra de Yamasá; al Norte por la Cordillera Central y al Sur por la sierra de Yamasá.

Podríamos sintetizar al respecto, que el valle de Villa Altagracia, está limitado al Norte por las Lomas La Peguera y La Calentura; al Oeste, por la Loma la Humeadora; al Este, por la Loma de Los Siete Picos y al Sur, por la Loma La Humeadora, que a su vez limita por el Sur como Pie de Monte con las terrazas arrecifales del Llano costero del Caribe de edad pleistocena. Morfológicamente el Valle de Villa Altagracia, es alargado con orientación noroeste a sureste a lo largo de los ríos Guananito y Haina, desde el poblado de La Cumbre, al Norte hasta Madrigal al Sur.

Suelos

Los suelos de la región, fueron analizados en función de un todo integrado, donde intervinieron en el tiempo variables desde su formación o génesis hasta su madurez.
Estas variables han incidido y están incidiendo hasta el presente. En general la agrupamos:
? Roca Madre
? Intemperización
? Erosión
? Transporte
? Clima
? Pluviometría
? Actividad Orgánica

En primer término hemos detectado dos tipologías con génesis diferentes, pero que al mezclarse han originado en el tiempo un suelo muy particular. Las tipologías son:

? Residual o Autóctono
? Transportado o Autóctono

Ambos suelos son de origen ígneo, con incidencia de pequeñas cantidades de rocas metamórficas. La roca madre de los suelos transportados, se localizan en las vertientes de las lomas de composición básica y volcánicas o extrusivas que fueron transportados por los arroyos de la región; en el trayecto hacia el valle, estos arroyos cortaron y erosionaron también a otras rocas como las intrusitas (tonalitas), coladas ácidas extrusivas (cuarzo) y metamórficas en cantidades pequeñas (esquistos de hiperstena y epidota, esquistos de clorita-epidota y anfibolitas). Los clásticos cortados y erosionados, han sido transportados y depositados en el pie de monte del valle y a lo largo del mismo. . Es bueno señalar que La Loma Cuchilla de El Limón fijada y extendida con dirección hacia el Suroeste, está constituida por rocas ácidas y sílice, y que es cortada por los arroyos citados; sus sedimentos también son transportados y depositados a todo lo largo del pie de monte de valle.

El suelo residual o autóctono, es del tipo laterítico y se localiza a todo lo largo y ancho del valle de Villa Altagracia, y ha sido el resultado de la intemperización físico-químico de las rocas básicas o basálticas que lo conforman; ésta conformación ha generado tres perfiles: A, B y C.

El perfil A, está formado por una combinación de un suelo transportado y un humus joven de silicatos alterados del suelo residual. La parte del suelo transportado es muy rico en clásticos de cuarzo de color blanquecino, mica y feldespatos que alteran a arcillas y ferromagnesianos arcillosos. El suelo residual o in situ, se compone de feldespatos cálcicos alterados a caolín, olivinos alterados a arcillas y hornblendas y piroxenos alterados en arcillas.

Posee en general un color rojo. Intenso y textura suelta. La presencia de minerales dispersos de hematita es la responsable de color rojo. El perfil A, es el más superficial y posee una profundidad de más o menos 1.0 m.

La textura del perfil corresponde a partículas de todos los tamaños con muy buena selección, fábricas sin orientaciones aparentes y empaques muy sueltos, lo que lo definen como de alta porosidad y excelente permeabilidad. Por debajo del perfil A, se localiza el perfil B, que se enriquece por la percolación del perfil A, que junto a las aguas meteóricas, le depositan los minerales lixiviados enriquecidos con materiales orgánicos.

El color del perfil B, es rojo más oscuro que el localizado en el perfil A. Su espesor es de más o menos 2.0 m. y el tamaño de las partículas es limoso-arcilloso a diferencia del A, que es gravoso-arenoso-limoso; esto significa que su selección no es buena. La fábrica al igual que el A, no posee orientación aparente, pero su empaque es más apretado que el A y consecuentemente su porosidad y permeabilidad son menores.

El horizonte C, posee apenas un espesor de 30 cm. Y su color es café-verdoso; en él se encuentra la roca basáltica, muy fracturada, de manera que las aguas percolan directamente a la roca in situ que también está fracturada por tectonismo pretérito. El clima que ha prevalecido en la región y que ha incidido en la conformación del suelo, es del tipo tropical húmedo, donde la precipitación es superior a los 2,250 mm., de manera que son muy comunes los torrenciales, aspectos que favorecen al medio para que la intemperización química o la disolución sea más intensa.
Los aspectos climáticos han favorecido para que en la región se haya desarrollado una biodiversidad frondosa y con vegetación tupida. La riqueza biológica ha contribuido para tener en el presente un suelo muy fértil, aunque en el presente una parte de su vegetación ha sido desmontada y sustituida por la caña de azúcar y gramíneas para el pastoreo, quedando esta corteza edáfica a la intemperie.

En el libro: “Reconocimiento y evaluación de los recursos naturales de la República Dominicana”, de autoría O. E. A. (1968), hacen alusión al tópico de los suelos de la región de Villa Altagracia, pero lo abordan de manera general y lo clasifican por las asociaciones: “Suelos aluviales recientes indiferenciados y la asociación Guanuma-Elmhurst (ver página 91-92).

En el trabajo citado, se hace referencia a algunas propiedades de los suelos del Valle de Villa Altagracia. Estas son las siguientes:

Suelo tipo Guanuma (55) (ver pág.101):
Posición fisiográfica y material originario:
Terrazas escalonas; suelos residuales formados a expensa de tonalitas.
Relieve dominante (%): 0-10.
Morfología: suelos lateríticos rojos o pardo oscuro profundo con perfil bien desarrollado, con topografía variable desde llano hasta alomado.
Drenaje: Bueno
Fertilidad inherente: Baja
Factores limitantes: Fertilidad Hard pan
Riesgo de erosión: Bajo.
Uso recomendado: Caña, legumbres, pastos, caucho, etc.
Clase de productividad: III y IV

Suelo tipo Elmhurst (56): (ver pág. 100):

Posición fisiográfica y material originario: Terrazas llanas a onduladas; materiales constituidos principalmente por tonalita.
Relieve dominante (%): 0-10
Morfología: Suelos lateríticos pardo amarillento oscuro, con textura franco arcillosa, sustentado por arcilla moteada amarillo rojiza.
Drenaje: Mediano
Fertilidad inherente: Mediana
Factores limitantes: Fertilidad
Riesgo de erosión: Bajo
Uso recomendado: Caña, legumbres, y pastos.
Clase de productividad: III.


Geología de la región Norte de San Cristóbal

Consideraciones Globales

La isla de La Hispaniola se ubica en la plataforma de las Antillas Mayores y prácticamente dentro de la micro placa caribeña; según F. Lewis, es un sistema de arco de isla maduro, el cual posee una compleja historia de vulcanismo, plutonismo, metamorfismo y levantamiento tectónico similar al de otros arcos de islas. De acuerdo a la concepción tectonista de placas, la isla se encuentra a todo lo largo del límite Norte de la placa del Caribe que se mueve en el presente hacia el Este y también con la placa de Norteamérica que se desplaza hacia el Oeste.

Por el límite Sur, la placa caribeña se consume a manera de subducción en la placa de Suramérica, mientras que por el Oeste, limita con la placa de Cocos y el Suroeste, con la placa de Nazca; por el Noroeste, con la placa Suramericana.

De acuerdo a la concepción geosinclinalista, la isla de La Hispaniola, al igual que las demás Antillas y Centroamérica durante el Jurásico inferior, correspondieron a una extensión con bifurcación del Geosinclinal Mexicano. A la región se le conoció como Geosinclinal Centroamericano-Antillano.

Durante el período cretácico, la revolución Laramide, se manifestó con una espirogénesis regional que afectó a la paleozona donde se encuentra la isla Hispaniola, la cual generó un levantamiento paulatino.

El episodio se caracterizó por un intenso vulcanismo de carácter básico y ultrabásico. Los efectos de este vulcanismo, se encuentran en la formación Siete Cabezas del cretácico superior y formación Duarte del cretácico medio. Precisamente estas rocas del basamento Hispaniola, se encuentran en Villa Altagracia. Se sabe que el período cretácico se caracterizó por un vulcanismo en la región de La Hispaniola, mientras que durante el terciario, hubo sedimentación acompañada de levantamiento.

Dice J. F Lewis que en La Hispaniola, existen relaciones muy cercanas entre los caracteres fisiográficos y estructurales con los del orden topográfico y sobre esta base dividió a la isla en 10 zonas o regiones subtectónicas; éstas conforman fajas con alineamientos de orientación, cuasi Este Oeste y guardan entre sí zonas geológicas las cuales están bien definidas. La región Norte de San Cristóbal corresponde a la zona No. 4: “Massif du Nord-Cordillera Central”; y la define como: “El sistema montañoso principal de La Hispaniola. Se extiende desde el canal de la Tortuga, en Haití, al Sureste, hasta San Cristóbal, al Oeste de Santo Domingo (una distancia de más de 340 Km.).
El ancho varía desde 25 Km. en el Noroeste hasta 90 Km. en el Sureste”.

Dice más adelante J. F. Lewis que: “Grandes y extensos valles ocurren dentro de la Cordillera, siendo los dos más prominentes: el valle de Constanza (30 km2. de superficie), en la parte centro Oriental de la cordillera; y el valle del río Artibonito, cerca de Restauración a lo largo del límite entre Haití y República Dominicana”; y continúa comentando que ¨Otros valles de importancia son el de Jarabacoa (23km2. de superficie); el de Bonao (128km2 de superficie) y está separado del valle de Villa Altagracia (175 km2 de superficie) por una elevación del terreno en La Cumbre*”

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*El subrayado es nuestro.


Por último al respecto, comenta J. F. Lewis: “Al Este de Bonao, el grupo de Lomas conocidas como la Sierra de Yamasá, un conjunto de montañas de poca elevación y de pendiente no muy abruptas, forma una extensión hacia el Este de la Cordillera Central principal. Las lomas de la Sierra de Yamasá se unen a la cordillera en La Cumbre y se extienden hacia el Este para unirse en la región kárstica de Los Haitises y hacia la Cordillera del Seybo. Los valles de Bonao y de Villa Altagracia son las principales características que separan la Sierra de Yamasá de la Cordillera Central propiamente dicha.

Es bueno señalar que hemos citado a J. F. Lewis, debido a que la región de estudiada se encuentra en la descrita por él. Señalamos específicamente a la zona Massif du Nord-Cordillera Central (No. 4) y al valle de Villa Altagracia que se localiza en esta región subtectónica. Un aspecto muy significativo en esta globalidad es que como la isla se encuentra a lo largo del límite Norte entre la placa del Caribe y la placa Norteamericana, se ha determinado que este límite y el segmento de la isla Hispaniola se caracterizan por:

? Fuerte sismicidad
? Fallamiento activo
? Anomalías de gravedad isostática
? Aparente subcorrimiento litosférico
? Vulcanismo cuaternario

Precisamente estas características se manifiestan en nuestra región con los efectos de:

? Vulcanismo básico y ultrabásico.
? Coladas basálticas regionales.
? Diferenciación magmática por cristalización fraccionada con vulcanismo ácido acompañado de hidrotermalismo.
? Plutonismo.
? Metamorfismo regional, local y de contacto.


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+ El subrayado es nuestro


Consideraciones locales (región Norte de San Cristóbal, valle de Villa Altagracia, zona La Majagua)

La región donde se encuentra nuestra zona de estudio puede bien encajarse como un lugar donde ha existido una debilidad de la corteza terrestre; así pues lo atestiguan los procesos volcánicos y plutónicos, hidrotermálicos y metamórficos. Los efectos del primer proceso quedan bien definidos con la formación de “Siete Cabezas”, descrita por Bowin (1966) de la siguiente manera:

“La formación Siete Cabezas” constituye la cresta abrupta, inmediatamente al Norte de la Carretera Duarte, entre Piedra Blanca y Villa Altagracia. Estas rocas son volcánicas afaníticas de color gris verdoso oscuro, principalmente basaltos, con menor cantidad de tobas y areniscas sucias.

La formación Siete Cabezas al Este de Madrigal parece descansar discordantemente sobre la formación Duarte. También en el lado Occidental del río Isabela, algunos diques de la formación Siete Cabezas intrusionando a la formación Duarte. Los únicos fósiles encontrados en la formación Siete Cabezas, son radiolarios que no tienen valor estratigráfico; es por lo tanto, considerada preterciaria por su similitud con la formación ¨Peralvillo¨.

Las posiciones estructurales y estratigráficas de las formaciones ¨Peralvillo¨ y Siete Cabezas, sugieren que ambas fueron depositadas en el mismo episodio general de actividad volcánica.

El segundo proceso, el plutonismo regional, se localiza en la zona La Majagua, por un complejo intrusivo de rocas de la familia del granito con la estructura de un micro stock o posiblemente un lacolito que se conjuga con pequeños plutones tabulares y discordantes que cortan los basaltos de la formación Siete Cabezas a manera de Sills o diques y de mantos tabulares. Las estructuras poseen una composición ácida con las petrologías citadas; éstas presentan texturas faneríticas, aunque a veces se encuentran texturas hipoabisales, que sugieren que los magmas sufrieron una diferenciación del tipo cristalización fraccionada y que fueron expulsadas de su medio natural para cristalizar una parte en las cercanías de la superficie de la zona, mostrando las texturas faneríticas de grano medio. Por la posición estratigráfica, sugerimos una edad paleocena inferior, debido a que las estructuras citadas cortan a la formación Siete Cabezas del cretácico superior-paleoceno superior.

El tercer proceso, el hidrotermalismo presente en la región, sugiere que las presiones a las que estuvo sometido el magma original, que generó una diferenciación por una deformación puntual de la corteza terrestre, e hizo que las soluciones acuosas presentes, fueran expulsadas hacia la superficie, ocasionando que estas precipitaran sobre un conjunto de fracturas preexistentes que ya se habían gestado durante el tectonismo; sobre estas fracturas se depositaron las soluciones que precipitaron en filones de sílice con minerales de valor económico desconocido, pero que por los análisis químicos realizados, nos indican que nos encontramos en la presencia de trazas y anomalías de Au, Cu, Pb, Zn, Mn, Mo, Fe, Ni y Co. Los filones de cuarzo cortan tanto a las rocas basálticas de la formación Siete Cabezas, como al intrusivo ácido antes mencionado. Es notorio señalar que en los respaldos de los filones o vetas, se observó un metasomatismo de contacto cuyo estudio sería importante dado el interés económico que podría encerrar.

El evento mencionado sugiere una edad paleoceno superior.

El cuarto proceso presente en la región, corresponde al metamorfismo y se caracteriza por dos eventos importantes: El metamorfismo de contacto y el regional. El primer evento se nos manifiesta sobre las rocas básicas de la formación Siete Cabezas y el segundo evento ocurre sobre las rocas metabásica de la formación Duarte descrita por Bowin en el 1968, así como por Palmer en 1963 y por Lewis en 1980; éste último propuso el término Complejo Duarte.

El evento de metamorfismo de contacto, ocurrió sobre la formación Siete Cabezas, cuando se depositaron sobre la misma y de manera concordante sobre las coladas lávicas de composición ácida, principalmente sílice (la cual es cuarzo, debido a su gran estabilidad desde su depositación en el paleoceno inferior hasta el presente). La depositación ácida sobre las rocas básicas o basálticas de la formación Siete Cabezas a manera de contacto, metamorfizaron la superficie basáltica engendrando rocas metamórficas de los grados: alto, mediano y bajo; las de grado alto, están representadas en el contacto basalto/sílice por las anfibolitas de epidota y las de grado bajo, por los esquitos de clorita-epídota-albita que pertenecen a la Facies de los esquitos verdes.

Los eventos intrusivos en la región, correspondientes al paleoceno medio en la formación Siete Cabezas, provocaron metamorfismo de contacto con los basaltos de esta formación y al cristalizar generaron rocas intrusivas de la familia del granito.

Las mencionadas rocas también sufrieron metamorfismo por tectonismo. La energía generada por el levantamiento, metamorfizaron una parte del complejo intrusivo y gestaron gneis de granitos y gneis de tonalitas, así como esquistos micáceos o de moscuvita.

El segundo evento o metamorfismo regional, está representado en la región sobre las rocas de la formación Duarte o Complejo Duarte. Mencionamos a continuación los principales caracteres que definen la formación citada:
Localidad tipo: Se presentan bien expuestas a lo largo de la Carretera Duarte (de ahí su nombre). Extensión geográfica: aflora en una franja Noroeste-Sureste desde el Occidente de Santo Domingo-Jarabacoa-Monción hasta la frontera con Haití.


Descripción Litológica: corresponden a rocas metamorfizadas de texturas variables y colores desde el verde oscuro o azulado hasta el gris oscuro azulado. Jica (1968), la dividió en dos miembros: el inferior y el superior; el inferior consiste de metabasaltos y esquistos verdes; el metabasalto es de color gris oscuro azulado y se extiende hasta los ríos Inoa y Amina. El miembro superior corresponde a esquistos verdes que están interestratificados con metabasaltos y se extienden por los ríos Bao y Amina. Espesor: Jica, estimó para el miembro inferior un espesor de hasta 3000 m. y para el miembro superior, un espesor de hasta 2000 m. Edad: la formación Duarte subyace discordantemente y transicionalmente a la formación Siete Cabezas. Por estas razones se le considera prealbiana o del cretácico inferior-medio. Importancia económica: el Complejo Duarte reviste importancia, debido a su asociación con yacimientos metálicos.

El Complejo Duarte se localiza en la región Norte de San Cristóbal a todo lo largo del Batey 56 hasta la zona del Madrigal, Medina, Hato Dama, San Francisco, y Los Ramones, también a lo largo de la Autopista Duarte en la región, en las cercanías de Pino Herrado y en La Cumbre.


La formación Siete Cabezas, corresponde a rocas básicas y ultrabásicas volcánicas, principalmente basaltos de color gris verdoso oscuro y verde oscuro azulado y ocurren de manera masiva. Posee una extensión de 54 Km. hacia el Sureste de Monseñor Nouel hasta el Oeste de Santo de Domingo. Aflora en la región, en La Cumbre al Suroeste de Piedra Blanca, Pino Herrado, Los Ganchos, Villa Altagracia, Madrigal, en el lado Oeste del río Isabela, Pedro Brand, Guanumita, en el Km. 28, Loma Sucia, Medina, Los Hoyos, Hato Dama, Los Montones, San Francisco, Jamey, La Piña, Carvajal, sobre los ríos Isa, Duey, Haina, en la Loma de las Siete Cabezas, alto de El Ramón, Los Cacaito; es decir, al Norte y Noreste de la Provincia de San Cristóbal. La localidad tipo, se encuentra en la Loma de las Siete Cabezas, de ahí su nombre. La formación descansa o yace discordantemente sobre la formación Duarte o Complejo Duarte; debido a esto, muchos investigadores sugieren una edad cretácico superior-paleoceno superior. La formación según algunos autores, puede correlacionarse con la Peralvillo y reviste importancia económica por su asociación a yacimientos metálicos.

Consideraciones particulares (zona La Majagua)

Preámbulo

En el inciso anterior se mencionaron los procesos que originaron la variedad de rocas que ocurren en la región; éstos en general son:

Procesos Volcánicos: basaltos, andesitas y sílice.

Procesos Plutónicos: granitos calcoalcalinos, granodioritas y tonalitas.

Procesos Hidrotermálicos: filones de cuarzo con trazas o anomalías de metales como Au, Ag, Cu, Pb, Ni, Zn, Co, Mn, Mo, Fe, Al, Ti…

Procesos Metamórficos: anfibolita, anfibolita de epídota, gneis de granito, gneis de tonalita, esquistos micáceos, esquistos de clorita.

En este inciso describiremos algunas variedades de sílice y por las rocas granito, granodiorita y tonalita. Las rocas mencionadas se encuentran meterorizadas, de manera que fruto de este proceso, se gestaron yacimientos residuales de feldespatos; también describiremos los gneis de granito y de tonalita por su interés residual como mena feldespática. Con relación a los procesos hidrotermálicos requeriremos de estudios geoquímicos detallados, perforaciones, y otros estudios prospectivos.

Rocas intrusivas

Fueron encontradas las rocas mencionadas anteriormente, aquí describiremos sus texturas y mineralogías.

Granito Calcoalcalino

Ocurre por lo general meteorizado, pero logramos encontrar algunos frescos; éstos poseen los siguientes caracteres:

Fanerítico, Holocristalino de grano medio, con textura inequigranular. Los cristales en general son subhedrales de 3mm. de diámetro y consecuentemente hipidiomórfico. Su mineralogía es:

? Cuarzo primario anhedral de 2 mm. de espesor, de color gris claro aceitoso; su abundancia es de un 30%.

? Feldespato alcalino de la variedad ortosa y de forma subhedral con diámetro de 4mm; su color es café rojizo y claro; su abundancia es de 50%.
? Feldespato calcosódico o plagioclasa de variedad oligoclasa y andesina; es subhedral, aunque se observaron algunos individuos euhedrales. En general sus tamaños varían entre 2-3mm.; sus colores son blanquecinos o más bien crema claro; su abundancia es de 10%.
? Minerales ferromagnesianos de los tipos anfíboles y piroxenos y micas. El anfíbol encontrado correspondió a hornblenda de color negro, con diámetro de 1 mm. y forma subhedral. Su abundancia es de 5 %. El piroxeno encontrado es la augita de color negrusco verdoso, con forma subhedral y de 1 mm. de diámetro.
? Su abundancia es de 2%. La mica encontrada correspondió a la biotita, de color marrón brillante y laminar; su tamaño es de 2 mm.
? Su abundancia es de apenas 2%.

El mineral secundario correspondió al óxido de hierro de la variedad hematita y de color café rojizo oscuro; forma subhedral de 1 mm. de diámetro y de abundancia menor al 1%.

La roca tiene un origen ígneo intrusivo y fue clasificada como un granito calcoalcalino de hornblenda.


Granodiorita

Roca ígnea intrusiva, holocristalina de grano medio, fanerítica, inequigranular, con cristales en general subhedrales de tamaños entre 1 mm.-4mm. y de textura hipidromórfica.

Los minerales presentes son:

? Cuarzo primario, anhedral, de color gris claro aceitoso sus tamaños en general son de 3 mm.; su abundancia es de 25%.

? Feldespato alcalino de la variedad ortosa; sus formas en general son subhedrales con diámetro de 2 mm.; su color es café claro y su abundancia es de 20%.

? Feldespato calcosódico de la serie plagioclasa tipo andesina. Los cristales en general son subhedrales, pero abundan cristales enhedrales; sus tamaños son de 4 mm. y colores blancos encendidos; su abundancia es de 40 %.

? Minerales accesorios de los tipos ferromagnesianos en especial los anfíboles y piroxenos. El anfíbol característico es la hornblenda que posee un color negro con diámetro de 1 a 2 mm. y de formas subhedrales y anhedrales; su abundancia es de un 7%. El piroxeno más abundante es la augita que posee tamaños de 2 mm. y de color verdoso oscuro y con formas subhedrales. Su abundancia es de 3%.

Se encontraron también minerales del grupo de las micas identificándose como biotita de color marrón brillante y de forma laminar enhedral a subhedral. Su abundancia es de 3%.

Minerales Secundarios: opacos, de el grupo de los óxidos en especial: hematita y rutilo. El color de la hematita es rojo oscuro, anhedral, de 1 mm. de diámetro; el rutito es de color negrusco, anhedral, de 1 mm. de diámetro; ambos minerales tienen una abundancia de un 2%.

La roca fue clasificada como una granodiorita de hornblenda y su origen es ígnea intrusiva.

Tonalita

Roca ígnea intrusiva, holocristalina, fanerítica, inequigranular con cristales subhedrales y euhedrales y tamaños que varían de 1 mm. a 5 mm., textura hipidiomórfica. Los minerales presentes son:

? Cuarzo primario anhedral, de color gris aceitoso; tamaños de 2 a 3 mm. de y su abundancia es de 25%.

? Feldespato calcosódico de la serie plagioclasa y del tipo oligoclasa-andesina, con colores blanquecinos muy brillantes; su tamaño es de 4 mm. y su abundancia es de 60%.

? Minerales accesorios de los tipos ferromagnesianos en especial anfíboles y micas. El anfíbol encontrado es la hornblenda y posee un color negro intenso, pero su tamaño es menor a 1 mm. de diámetro y formas anhedrales; su abundancia es 3%. La mica encontrada es la moscuvita y posee un color gris claro plateada con formas subhedrales y euhedrales con tamaños hasta 1 cm. y a veces de 3 cm. Textura porfírica; y su abundancia es de 10%.

? Mineral Secundarios: opacos del grupo de los óxidos en especial la hematita, cuyo color es café rojizo oscuro, anhedral de 1 mm. de diámetro; su abundancia es de 2%.

La roca es de origen ígneo intrusivo y fue clasificada como una tonalita de moscuvita.


Rocas extrusivas


Basalto: Volcánica de matriz afanítica, a veces hipoabisal y estructura porfírica; posee cristales subhedrales que varían de 1 mm. a 4 mm. de diámetro colocados en una matriz de grano fino y por ende de textura porfírica.

Los minerales presentes son:

? Feldespato cálcico de la serie plagioclasa y de los tipos labradorita-anortita. Sus cristales son subhedrales (a veces euhedrales) del tamaño en general de 4 mm., pero en algunos ejemplares de mano, se encuentran de hasta 8-10 mm. de diámetro. Su color es esencialmente blanquecino; su abundancia es de 30%.

? Máficos de los grupos clinopiroxeno y olivino. El clinopiroxeno es augita, de color verde claro, subhedral y tamaños 1 a 4 mm. que contrastan con los de la plagioclasa; a veces suelen encontrarse con augitas alteradas a clorita; su abundancia es de 35%.

El olivino encontrado es el de hierro o fayalita, de color marrón, con diámetros que varían de 2 a 4 mm; su abundancia es de 30%.

? Los minerales secundarios más importantes son: rutilo, magnetita y epidota; la abundancia de éstos máficos es menor al 5%.
La roca fue clasificada como un basalto olivínico-augítico y su origen es ígneo extrusivo.


Andesita: ocurre en mucho menor abundancia que el basalto y su color es más claro y verdoso.

Los minerales característicos son la plagioclasa del tipo andesina y el máfico o piroxeno es la augita; también el anfibol tipo hornblenda, pero en mucho menor proporción. La abundancia de la plagioclasa tipo andesina es de 30%; la augita es de 60% y la hornblenda es menos de 10%.

La andesina es subhedral y euhedral; igual sucede con la augita, pero los anhedrales son más comunes. La hornblenda es negra, la augita verde y la andesina blanca; ésta última posee fenocristales de 8 mm. que ocurren maclados. Es común encontrarse también fenocristales de hornblenda de 8 mm. Se observó la presencia de biotita a manera accesoria con abundancia de 2% y con formas euhedrales tabulares.

La roca fue clasificada como andesita de augita y su origen es volcánico extrusivo.


Rocas metamórficas

Se encontraron las siguientes tipologías:

? Gneis de granito.
? Gneis de tonalita.
? Anfibolita de epidota

Todas estas rocas se formaron por metamorfismo de contacto y regional en la época de la formación del magma que engendró el complejo intrusivo y en el momento en que la roca máfica fue la roca hospitalaria o huésped, pero también cuando el magma cortó a la misma con plutones concordantes o discordantes como: mantos, diques y lacolitos presentes en la zona a manera local. No se ha podido encontrar lo que pudo ser la cámara magmática o receptáculo, pero creemos que se encuentra muy por debajo de los afloramientos o estructuras mencionadas; también se generó metamorfismo en los respaldos de las rocas huéspedes o encajonantes, cuando precipitaron las soluciones acuosas hidrotermales.

El metamorfismo de contacto se originó en la aureola de la cámara magmática. La roca huésped son los basaltos de la formación Siete Cabezas, de manera que en esa aureola, la roca en contacto se metamorfizó y originó: anfibolita sensu estricto, anfibolita de epidota y esquisto de clorita.

Las soluciones hidrotermales al precipitar sobre fracturas preexistentes del macizo intrusivo provocaron metasomatismo de contacto y también durante la epirogénesis que provocó el metamorfismo regional en las rocas del complejo intrusivo y engendraron rocas metamórficas de los tipos:

? Gneis de Granito
? Gneis de Tonalita.
? Gneis de Granodiorita.

A continuación describiremos los caracteres más importantes de las tipologías mencionadas:

Origen de los Gneis

Se formaron por levantamiento regional durante la epirogénesis Laramídica o bien cuando las soluciones hidrotermales circularon por sus fracturas durante el relleno de sus cavidades.


El mediano o leve metamorfismo, ocasionó transformaciones sobre ciertos minerales preexistentes del granito original que lo convirtieron en un gneis; éstas transformaciones se reflejan con minerales que se adaptaron a esas condiciones ambientales como respuesta a los procesos metamórficos de aquel entonces; los nuevos minerales estables en ese medio o Facies metamórficas pronto se vieron expuestos en la superficie a otras condicionantes diferentes a la anterior; ese nuevo ambiente correspondió al atmosférico, donde actuaron los procesos meteóricos y en especial la disolución química allá en una época eocénica inferior-superior o post eocénica. Nos inclinamos por una época plio-pleistocénica, debido a que en la época eocénica inferior y superior se depositaron los sedimentos de la unidad litoestratigráfica Pomier, así como los sedimentos de la unidad litoestratigráfica margas del mioceno.

Desde ésta última época hasta el presente, el intemperismo y la erosión, han trabajado denudando la superficie del terreno metamorfizado y generando hacia niveles topográficos inferiores coluviones que se han transformado en lateritas autóctonas ricas en minerales cuarzo/arcillosos, pero también en las partes topográficas más altas, han originado yacimientos residuales cuarzo/feldespático. Los procesos mencionados, se han verificado en los gneis de granodioritas y gneis de tonalitas.

A continuación describiremos las texturas y mineralogías de estos gneis:

Gneis de Granito

En la región, ésta roca se caracteriza por su composición cuarzo feldespática de grano mediano a grueso, bandeada de manera irregular, con una exfoliación mal definida; su textura es a todas luces granoblástica y ésto es así, debido a una mayor abundancia de cuarzo y feldespato sobre los máficos anfíboles y piroxenos y muy especial sobre las micas. Indiscutiblemente la roca preexistente fue un granito cacoalcalino de hornblenda y el proceso metamórfico que la gestó, fue de carácter regional que ocurrió durante la epirogénesis Laramídica. Desde el punto de vista de la descripción petrográfica, la roca se considera perteneciente a la Facies de la granulita.

La ortoclasa es más abundante que la plagioclasa, contrastando en la observación el color café rosado de éste mineral sobre el color blanquecino de la plagioclasa y en general por una concentración de minerales claros cuarzo/feldespático y alcalino/calcosódicos, sobre los minerales oscuros anfíboles/piroxenos/micas o lo que es lo mismo por una alternancia de minerales félsicos y máficos.

Podemos apuntalar que el origen del gneis es ígneo, instrusivo y metamorfismo regional por:

? El paso gradual de granito a gneis
? La alineación de los minerales de hornblenda, augita y biotita.
? La cantidad de feldespato ortoclasa mayor que el cuarzo.
? La identificación del mineral zircón, así como la plagioclasa oligoclasa y andesina.

Por estos caracteres lo clasificamos como un ortogneis o gneis de granito calcoalcalino de hornblenda y su origen es de metamorfismo regional.

Gneis de Granodiorita y de Tonalita

Poseen los mismos caracteres texturales y estructurales que los gneis de granito, pero varía en su composición mineralógica.

Anfibolitas

En la región, se encontraron varias rocas de anfibolita de origen basáltico. Estas variedades se deben a las diferentes intensidades del metamorfismo regional. A continuación describiremos las variedades más comunes en el lugar: anfibolita de epidota y hornfels máfico.

Anfibolita de Epidota

Esta variedad se caracteriza por conservar un color negrusco verdoso y grano mediano muy rica en hornblenda y plagioclasa cálcica. La hornblenda presenta alineación paralela y subparalela y consecuentemente la roca es exfoliada. Al observarse bien se detectan los siguientes minerales: biotita, granate y epídota.

El metamorfismo fue indudablemente regional, pero en el contacto sílice-basalto, se observó un metamorfismo de contacto y es evidente, pues las coladas lávicas de sílice, se depositaron concordantemente sobre los basaltos. Esta roca fue clasificada como un hornfels máfico y se caracteriza por ser denso de color oscuro verdoso, de textura granoblástico muy rico en plagioclasa cálcica y hornblenda y en menor cantidad en hiperstena, diópsida, olivino y biotita.

Las anfibolitas de epidota de la región, conservan una textura granoblástica exfoliada o alineada, rayada y fajeada. Es común encontrar cerca de ellas el contacto transicional basalto/anfibolita, aspecto indicativo de un origen netamente basáltico.


Coladas lávicas de sílice

Preámbulo

Anteriormente, comentamos de manera general, la presencia de coladas de sílice en la región. Desde el punto de vista regional, lo más común es encontrarse con los productos máficos de la formación Siete Cabezas; sin embargo, nos encontramos con una singularidad que contrasta a los ojos de cualquier geólogo de campo: un afloramiento concordante de sílice yacente sobre las rocas basálticas de la formación mencionada; esto es indudablemente algo inusitado, no previsto y paradójico y si a esto le agregamos, que dicho afloramiento estaba enmascarado por una película grisácea oscura adherida a la sílice, más la vegetación típica de bosque húmedo, concluiríamos de inmediato que se trataba de otro afloramiento basáltico de la región, debido a que nuestros geólogos de “campo” últimamente se han acostumbrado a realizar sus observaciones desde sus vehículos.

Yacimiento de sílice

Aflora a todo lo largo de la loma Cuchilla de El Limón como un casquete blanco colocado en la loma y que yace concordantemente sobre los basaltos de la Formación Siete Cabezas a manera anómala en el lugar, pues se trata de una concentración de cuarzo masivo, denso y compacto con fracturas fruto de un endogenismo o tectonismo por levantamiento que afectó la región en el terciario inferior, cuando se hizo presente la revolución Laramide en Las Antillas.

Los afloramientos en muchos lugares se encuentran enmascarados con una película grisácea, pero en otros se encuentran rodados a manera de peñascos con diámetros de hasta 10 m. y pesos que superan las 20 toneladas; éstos rodados conservan colores blanquecinos; al golpe del martillo, mantienen una gran cohesión, densidad y gran dureza características del cuarzo.

Los productos obtenidos con el martillo, son astillosos y de color blanco “aceitoso” con dureza 7 en la escala de Mohs. En otros lugares donde la erosión hídrica ha actuado, se observan afloramientos de color blanco lechoso al intemperismo, pero al fresco, el color es blanco de hueso o lechoso. Es común encontrar partículas del tamaño de las guijas o guijarros puntiagudos, fruto del corto recorrido; en los arroyos, lo encontramos con poca redondez, debido al poco transporte; también se encuentran como gravas y arenas blanquecinas depositadas en los pequeños meandros de los arroyos. Los volúmenes de estas gravas y arenas son pequeños y descansan armoniosamente sobre las rocas basálticas donde los arroyos las cortan.


Encontramos varios afloramientos relativamente grandes de arenas finas de sílice de color blanco de importancia económica para la industria.

Los contactos basaltos/sílice, son fácilmente localizables hacia arriba de la falda de la loma Cuchilla de El Limón ascendiendo sobre la topografía de la mencionada loma.

Dichos contactos son concordantes y armoniosos, pero bruscos y abruptos. Contrastan por su color blanco en la sílice y negro en el basalto. Es común encontrar anfibolitas y hornfels máfico en la zona contacto negra; esto es así, por el metamorfismo que se produjo cuando la sílice se depositó a manera de colada sobre el basalto preexistente.

Los afloramientos están enmascarados superficialmente por un suelo silíceo grisáceo o cenizo de un espesor muy escaso que apenas alcanza 10 cm. de espesor; sobre esta pequeña capa, la vida vegetal proliferó de manera especial y con una evolución larga donde apenas se observan coníferas y grayumbos como manchones de una vegetación otrora más floreciente y fueron desmontadas para sustituirse por gramíneas para actividades antropogénicas o de ganado vacuno en tiempos recientes; también en las zonas bajas se desmontó esa vegetación y se sustituyó por la caña de azúcar para la industria azucarera.

Las actividades de los insectos, arácnidos, anolis reptilias y mamíferos originaron pequeñas cavidades dejando en las afueras de sus madrigueras pequeñas cavidades de arenas de sílice que sirvieron como guías petrológicas durante los levantamientos de campo.
La potencia de los afloramientos es variable dependiendo del lugar topográfico más alto, donde el espesor es mayor, alcanzando hasta los 200 m. y en la cota más baja de la topografía de la Loma Cuchilla de Limón, donde alcanza un espesor menor a 1 metro.

El yacimiento de sílice del lugar puede considerarse como una lava que arrojó temperaturas parecidas a 650ºC y que al solidificarse constituyó cuarzo estable a las presiones y temperaturas atmosféricas. Las formas de afloramientos, son bloques uniformes, homogéneos, tabulares, horizontales y lisos.

Génesis del yacimiento de sílice

La presencia de una colada lávica de sílice en un lugar exclusivo, ubicado en una región donde los procesos máficos, han sido prácticamente los mismos (a excepción del intrusivo granítico de Jamey), es un indicador de una diferenciación magmática tipo cristalización fraccionada posiblemente de presión filtrante, que afectó la evolución del magma originalmente basáltico.

La presencia de un intrusivo granítico y una colada de sílice, implica necesariamente que el magma basáltico original, se separó en dos o más fracciones distintas que luego reaccionaron con líquidos residuales y constituyeron magmas secundarios de composición diferentes al original y escaparon por presión hacia la superficie para depositarse a manera de coladas homogéneas en la zona, durante o inmediatamente después de iniciarse la epirogénesis que ocasionó el levantamiento regional.

La presencia de muestras de campo con basaltos homogéneos unidos a sílice homogénea con definición clara entre su frontera (sílice/basalto), es una evidencia de una cristalización fraccionada. La presencia de muestras de basaltos homogéneos unidos a granitos de grano fino del tipo hipoabisal con una definición clara, es también una evidencia de una cristalización fraccionada. La presencia de olivino junto a plagioclasa cálcica, en una muestra de basalto, sin encontrarse en ella cuarzo y ortosa, indican necesariamente cristalización fraccionada. La presencia de un intrusivo ácido coexistiendo a su alrededor con rocas máficas o basálticas, implica cristalización fraccionada.

Parece que la sílice de nuestra zona durante su gestación, tuvo un gran contenido acuoso y otras sustancias volátiles, lo cual implica que sufrió alteración hidrotermal y que de ser así evidenció una cristalización fraccionada. Dice Walter T. Huang (petrología, Pág. 42-43): … “el contenido de agua y otras sustancias volátiles debe tener en la cristalización de las masas fundidas naturales de silicatos o magmas, y pueden ayudar a explicar la formación de grandes masas de cuarzo en los filones y pegmatitas”.

Consideraciones finales

En la región del valle de Villa Altagracia donde aflora la formación Siete Cabezas, se encuentra una diversidad de rocas ígneas volcánicas y plutónicas. Estas rocas provienen de la diferenciación magmática del magma basáltico original que originó la formación Siete Cabezas de edad cretácico superior-paleoceno superior.
La citada formación descansa discordantemente sobre la formación Duarte del cretácico medio.

El magma basáltico original, se separó por diferenciación magmática sensu stricto y originó las coladas de sílice que se depositaron por encima de las coladas basálticas en la zona de La Majagua; también el magma basáltico original, se separó por cristalización fraccionada y originó en las profundidades una cámara magmática de composición granítica que al cristalizar conformó el intrusivo La Majagua con sus productos: granitos, tonalitas, y granodioritas.

Durante el proceso de cristalización una parte de este magma escapó y fue absorbido por un magma basáltico de la región y se originó por asimilación magmática otro magma de composición andesítico que fue el que precisamente conformó las andesitas que afloran al Noroeste de La Majagua y en la Loma de El Mogote.
El magma basáltico original de la formación Siete Cabezas, se separó por cristalización fraccionada y originó el intrusivo de Jamey o en la zona de Los Dos Ríos.
Por medio de este proceso, podemos explicar la presencia del sill de tonalitas que cortan los basaltos en las zonas de Los Montones, Medina, Media Cara, Madrigal y Duey.


Al sintetizar esta investigación acordamos catalogar la región de Villa Altagracia (al Norte de San Cristóbal) como provincia petrográfica de Villa Altagracia; esto es así, porque las rocas que las conforman, provienen de un mismo magma basáltico original que a su vez conformó la formación Siete Cabezas del cretácico superior-paleoceno superior.

La citada provincia corresponde a la serie Alcalina, debido a que el porcentaje en sílice en general es menor a 51.

El concepto serie alcalina, es por el momento tentativa debido a que nos hacen falta más análisis químico; y planteamos de inmediato que solo hicimos muestreo en la localidad de La Majagua. Para determinar si la serie es atlántica nos faltan también otros análisis químico.

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